Wednesday, May 15, 2013

Testimonio Personal: Steph Henning



(26 febrero 2013)

No recuerdo mucho de antes de conocer a Jesús.  Mis padres conocían a Jesús y me hablaban acerca de Él; también participamos en una iglesia donde mis maestros y líderes me decían acerca de Él.  Yo estaba muy joven y no podía entender mucho, pero entendí que era pecadora que necesitaba que Dios me perdone.  Una noche, después de oraciones con mis padres, oré para aceptar Jesús por mi Salvador.  Todavía tenía mucho que aprender, pero sabía suficiente para comprender que necesitaba a Él.  Él ha estado enseñándome y cambiándome mucho desde esa tiempo, poco a poco.  Cuando era niña no leí la Biblia yo mismo mucho, pero cuando era joven adolescente, mis líderes en la iglesia me animaban a leerla más.  Por medio de éste, aprendí que Dios quiere ser en el centro de cada parte de mi vida.
Cuando era adolescente, Dios me enseñó mucho acerca de confiar en Él en tiempos difíciles.  Empecé a tener síntomas del síndrome de Tourette y el trastorno obsesivo-compulsivo, y no podía leer sin dificultad.  Quería ir a la universidad y ser misionera, pero sabía que no podía manejar a la universidad.  Yo y mi familia buscamos una cura, pero nada eliminó los problemas.  No entendía por qué Dios no eliminaba los problemas para que yo pudiera servirle mejor.  Me sentía muy confundida y lloraba mucho.  Pero una noche cuando estaba muy desalentada, Dios me dijo que yo no estaba confiando en Él.  Sabía que era la verdad, y oré, “Dios, no confío en ti lo suficiente.  ¡Ayúdame a confiar en ti!”  Con el tiempo, Dios me ayudó a ver que no necesitaba una cura antes de servirle.  Había estado fiándome en encontrar una cura, pero solamente necesitaba fiarme en Dios.  Es interesante que el tiempo que me di cuenta de ese era poco antes del tiempo que mis trastornos empezaron a mejorar.  Aunque todavía tengo unos síntomas leves, doy las gracias a Dios que he mejorado mucho y puedo asistir a la universidad.  Además, aunque no lo hubiera imaginado, Dios usó mis problemas para dirigirme a Sus planes para mí.
Fui educada en casa, y a causa de mis dificultades, tomé un año extra de escuela secundaria.  En este tiempo, sabía que quería servir a Dios, pero no sabía en cuál manera.  Durante mi último año de escuela, que no habría tomado si no fuera por mis trastornos, conocí a una misionera que trabajaba por investigadora de idioma para Wycliffe Bible Translators (Wycliffe Traductores de la Biblia). Al hablar con ella, me di cuenta de que ese tipo de trabajo es lo para que tengo pasión.  Dios me ha dado una habilidad con idiomas, y me fascinan las otras culturas.  También, me hace triste que han muchas personas que no pueden leer la Biblia en su propia idioma.  Ahora, éste es el razón que estoy estudiando la antropología y la lingüística: quiero que las Buenas Nuevas se puede entender en cada idioma y cultura, y quiero ser un parte de lograr este objetivo por manera de trabajar con Wycliffe Bible Translators.
Las Buenas Nuevas son tan importantes porque son la esperanza de salvación para todo el mundo.  Dios nos hizo y nos ama, pero somos pecadores.  Porque Él es perfecto y santo, nuestro pecado nos separa de Él, y el castigo del pecado es la muerte.  Pero porque nos ama, Dios envió a Su Hijo, Jesús, al mundo para salvarnos del pecado.  Jesús vivió sin pecado, y se murió en la cruz, para tomar el castigo de nuestros pecados.  Después de éste, Él volvió a la vida con victoria sobre la muerte, y luego fue al cielo para estar con Dios el Padre.  Ahora, Dios ofrece la salvación a cada persona que cree en Jesús y le permite ser su Señor.  Si confiamos en Él, Su muerte paga por nuestros pecados, y Dios nos acepta en Su familia y nos da la vida eterna con Él.

No comments:

Post a Comment