Si yo pudiera vivir nuevamente mi infancia,
escucharía a mi mamá más.
Si yo pudiera vivir nuevamente mi vida,
me preocuparía menos y
confiaría en Dios más.
Me concentraría en cosas eternas,
daría más gracia a otros,
memorizaría y pensaría en la Biblia todas mis dias.
Si yo pudiera vivir nuevamente mi vida,
pensaría menos y haría más,
tomaría riesgos,
amaría a otros más que a mí,
seguiría mis sueños y viajaría a Bolivia.
Finalmente, perseguiría a Dios más y más cada día.